Enviar por correo electrónico
Completa los datos requeridos en el formulario para compartir esta página con tus amigos.
De frente con la anorexia
Días sin comer ni beber
Wanda Rodríguez es una chica de origen puertorriqueño que hasta finales del 2002 parecía tener ilusiones como cualquier adolescente, pero en el último año sus prioridades cambiaron y hoy en día lucha contra la cuenta regresiva que parece haberle impuesto la anorexia. Este es el testimonio de María Ortiz, quien se niega a entregar los sueños de su hija a la muerte. Conoce también los consejos que brinda para detectar a tiempo este mal y evitar que otros adolescentes se conviertan en víctimas. No te pierdas la historia completa en Sábado Gigante, 8pm/7centro por Univision.
Lee aquí más sobre la enfermedad
La historia de Wanda comienza cuando apenas contaba con 12 años y 151 libras de peso. Algunos compañeros y amigas de la escuela le decían que estaba gorda y ahí fue donde se desencadenó el problema.
"Yo le decía que era muy bonita, que la belleza estaba dentro de ella, pero insistía en verse mejor. Su autoestima estaba más baja cada vez", relata María Ortiz, madre de Wanda.
A los 12 años, continúa el relato de María, comenzó a bajar de peso gradualmente y a los 16 años notamos que había un cambio obsesivo en ella. Comenzó a aislarse de la familia. Se encerraba en su habitación y todo el tiempo quería hacer ejercicio. Sus hábitos de alimentación también cambiaron, lo único que comía era pollo y vegetales.
Wanda comenzó a bajar de peso y los médicos creyeron que se trataba de depresión, por lo que le recetaron antidepresivos. María le daba las pastillas a su hija sin darse cuenta que ella las tiraba a la basura al igual que la comida que colocaba en bolsas de nylon y se ponía ropa de más para simular la pérdida de peso ante su familia.
Días Luego de pesar 151 libras, las cifras bajaron a 115, posteriormente a 109 y luego llegaron hasta las 89 libras de peso. "Al ver esta situación me desesperé y fue entonces cuando una doctora nos dijo que tenía anorexia. Yo le reclamaba a mí hija por no comer, pero la terapeuta me recomendó que no discutiera con ella y que intentara iniciar un diálogo con ella para hablar del problema", recuerda María Ortiz, quien tiene otra hija de 13 años.
Pese a los esfuerzos de su madre, Wanda comenzó a revelarse, a no comer y, por tanto, a enfermarse. "Pasaba hasta dos días sin beber ni comer, estaba totalmente debilitada... Un día le dio un dolor en el pecho y la lleve a emergencia, tenía deshidratación, además de bajos niveles de proteína y hierro, no tenía vitaminas en el cuerpo", describe María.
Haga click aquí si desea ayudar.
© 2012 Univision Communications Inc.
- Artículo anteriorEl conductor posó para su figura de cera
- Próximo artículo¡Sábado Gigante te está buscando!
Publicidad | Vea su anuncio aquí
Fotos
Lo Más Visto
Artículos
Videos
Nelson se tuvo que despedir del programa, lo que generó emociones entre todo el equipo
Publicidad | Vea su anuncio aquí
